Bajando por aquella escalera, Junto a la puerta nos cruzamos, y por un instante Vi tu cara desconocida y tú me viste.
Yo me oculte en las sombras y Pasaste rápido, alejándote, Y te perdiste en aquella casa vulgar Donde no encontrarías el placer, como tampoco yo habría De hallarlo
Y sin embargo el amor que deseabas yo lo tenía para dártelo; El amor que yo deseaba, tus ojos me lo ofrecías Con su ambigüedad y abandono Se sentían los cuerpos y se buscaban; La sangre y la piel comprendían Pero turbados los dos nos escondimos
Y sin embargo el amor que deseabas yo lo tenía para dártelo; El amor que yo deseaba, tus ojos me lo ofrecías Con su ambigüedad y abandono Se sentían los cuerpos y se buscaban; La sangre y la piel comprendían Pero turbados los dos nos escondimos

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